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Entrevista a Bert Hellinger, creador de las constelaciones familiares

Acerca de Bert Hellinger

Considera a sus padres y a su niñez en casa la primera, mayor y principal influencia de todo su trabajo. Su particular manera de fe le proporciono a toda su familia una inmunidad en contra de las creencias distorsionadas de Socialismo Nacional. Debido a sus repetidas ausencias a las reuniones de la Organización de Hitler para la Juventud y su participación en una organización ilegal católica para la Juventud, fue eventualmente clasificado por la Gestapo como “Sospechoso por ser un enemigo de la gente”. Su escape de la Gestapo fue paradójicamente posible cuando fue emboscado. Con tan solo 17 años, se volvio soldado, experimentó la realidad del combate, la captura, la derrota, y vivió como un prisionero de Guerra en un campo de Bélgica con los aliados.

La segunda mayor influencia es su niñez en la cual ciertamente deseaba ser sacerdote. A los 20 años, inmediatamente después de ser prisionero de guerra. Entró en una orden católica religiosa y empezó un nuevo y largo proceso de purificación silenciosa del cuerpo, mente y espiritu; estudiando, contemplando y meditando.

Sus 16 años en Sur Africa como misionero del Zulu también labraron profundamente su trabajo. Allí dirigió una escuela grande, enseñaba y era el sacerdpte de una parroquia simultáneamente. Dice con satisfacción que el 13% de todos los negros africanos asistían a la universidad en Sur Africa, y que en ese tiempo eran estudiantes de esta escuela misionera. Aprendió el lenguaje Zulu lo suficiente como para enseñar y ministrar, también cuenta con divertidas anécdotas acerca de la cortés dignidad de los Zulu como cuando inadvertidamente dijo algo grosero sin saber que lo decía. Con el tiempo empezó a sentirse como en casa con ellos hasta donde es posible para un europeo. El proceso de dejar una cultura para vivir en otra, labro sus conocimientos en la relatividad de muchos valores culturales.

Su peculiar capacidad de percibir sistemas de relaciones interpersonales y su interés en la concordancia humana en contraste a la diversidad cultural se hicieron notar en esos años; vio que muchos de los rituales Zulu y sus costumbres tenían un estructura y una función similar a los elementos de la masa, señalando las experiencias comunes humanas, experimentó la integración de la música Zulu y el ritual dentro de la masa. Su compromiso con la buena variedad cultural y humana es mucho más profundo, con lo cual afirma que hay diferentes maneras de hacer las cosas. El sagrado es omnipresente.
La siguiente mayor influencia fue su participación en un entrenamiento inter-racial econménico en grupo dirijido por Clérigos Anglicanos. Ellos trageron de América una nueva forma de trabajar en grupos que valoró el dialogo, la fenomenología y experiencias individuales humanas.

El experimentó por primera ves una nueva dimensión de como cuidar de las almas. Cuenta como uno de los entrenadores le preguntó al grupo, “¿Que es más importante para ti, tu ideales o la gente? ¿Cual sacrificarías?” Le siguió una noche sin dormir, debido a la profundidad de la pregunta. Hellinger dice, “Le estoy muy agradecido a ese Ministro por haberme hecho eso pregunta. En un sentido, la pregunta cambió mi vida. Pues esa orientación fundamental hacia la gente ha formado todo mi trabajo desde entonces. Un excelente pregunta digna de todo.”

Su decisión de dejar la orden religiosa después de 25 años fue amigable. Describe como gradualmente se dio cuenta de que ser un sacerdote no era la expresión mas apropiada para su crecimiento interno. Con una caracterista impecable y como consecuencia del tomar la decisión de renunciar a la vida que bien conocía desde hace mucho tiempo, volvió a Alemania y empezó un entrenamiento psicoanalítico en Viena, conoció a su futura esposa, Herta. Y se casaron después. No tienen hijos.

El psicoanálisis fue su siguiente mayor influencia. Así como lo hizo con todo, se metió de lleno en su entrenamiento psicoanalítico, leyendo el trabajo completo de Freud y muchas de las literaturas relevantes. Pero con un igual amor por la pregunta, cuando su entrenador analista le dio una copia de Janov’s Primal Scream y su entrenamiento estuvo completo, un libro no era suficiente. Quería saber más de este, pues no le vastó solo leerlo sino que también quería llegar más allá. Visito a Janov en los Estados Unidos, y luego terminó un completo entrenamiento de 9 meses con él y su jefe de formación en los Angeles, California ; y en Denver, Colorado.

La comunidad psicoanalítica en Viena estuvo menos entusiasmada con respecto a esta manera de incluir una experiencia basada en el cuerpo con fines terapéuticos que el había aprendido, y de nuevo se cuestiono ¿Que era más importante, lealtad a un grupo o el amor, la verdad y la pregunta? Amor a preguntar con libertad ganaron, y una separación del psicoanálisis se hizo inevitable, no obstante calificó mas tarde para entrar en un instituto diferente. Su habilidad en la psicoterapia basada en el cuerpo, le recordó de una o de otra manera que debía permanecer como un elemento esencial en su largo trabajo después de su asociación con Janov empezaran a dar frutos.

Muchas otras ecuelas terapéuticas tuvieron mayor influencia en su trabajo. Se pueden adjuntar la orientación fenomenológica de los grupos dinámicos de los Anglicanos, la necesidad fundamental de los seres humanos de alinearse así mismos con las fuerzas de la naturaleza que aprendió de los Anglicanos y de los Zulu en Sur Africa; el psicoanálisis que aprendió en Viena, y el trabajo del cuerpo que aprendió en América.

Desarrolló un interés en la terapia de Gestalt a través Ruth Cohen y Hilaron Perzold, los cuales mas tarde combinó. Conoció a Fanita Enlgish durante este periodo, y a través de ella y con el trabajo de Eric Bern, se introdujo en el Análisis Transaccional. Junto con su Esposa Herta, integró lo que el ya había aprendido de los grupos dinámicos y el psicoanálisis con la Terapia de Gestalt, Terapia Principal y Análisis Transaccional. Su trabajo con el análisis de scripts lo guió a descubrir que algunos de los script funcionan pasan de generación en generancion y se manifiestan en sistemas de relación familiar. Las dinámicas de identificacion también se hicieron mas notables en durante este periodo. El libro de Ivan Boszormenyi-Nagy – Invisible Bonds (Huesos Invisibles), su reconocimiento de las leatades ocultas y su necesidad por mantener un balance dando y tomando en familias también fueron importantes.

Se capacitó en Terapia Familia con Ruth McClendon y Leslie Kadis. Ahí fué donde por primera vez encontró las constelaciones familiares. “Yo estaba muy impresionado por su trabajo, pero no podia entenderlo. Sin embargo, decidí que yo queria trabajar sistematicamente”. Después emepezé a pensar en el trabajo que había estado haciendo y me dije, también es bueno. No voy a renunciar a eso antes de que realmente haya entendido la Terapia Sistematica Familiar. Asi que seguí haciendo lo que había hecho. Un año después pensé de nuevo en eso, y me sorprendí de descubrir que estaba trabajando ya de una manera sistematica.”

El leer el artículo de Jay Haley acerca de “El triangulo perverso” le permitio descubrir la importancia de la jerarquía en las familias. El trabajo adicional en Terapia Familiar con Thea Schönfelder seguido de por el entrenamiento con Milton Erickson en Hipnoterapia y Programación Neurolinguística (NPL) fueron de gran influencia junto con Frank Farelly y su Terapia Provocativa. Asi como también La Terapia de la Tendencia desarrollada por Irena Precop. El elemento más impotante que tomó de la NPL fue el énfasis en el trabajando con recursos en vez de con problemas. El uso de historias en sus terapias se debe a Milton Erickson. La primera historia que contó en una terapia fué Las dos medidas de la Felicidad.
Esas Terapias Familiares con el alto nivel de psicoterapia hacen que las contribuciones de Hellinger sean únicas en la integración de diversos elementos.

El no hecho ningun reclamo de que haya hecho algo nuevo, pero no hay duda en que el a hecho un nuevo aporte a la integración. Tiene una capacidad natural de lanzarse a situaciones totalmente nuevas, y de sumergirse en ellas, ademas de eso aprendió que cuando algo ya lo tiene dominado, tiene que incursionar en otras cosas. Ciertamente su experiencias tempranas le enseñaron inmarcable importancia y su habilidad de escuchar la autoridad de su propia alma, pero no es resistente a toda prueba. Esa es la única portección en contra de la seducción de falsas autoridades. Su insistencia en ver lo que relamente es, es lo opuesto a aceptar ciegamente lo que se nos ha dicho, combinado con la constante lealtad y confianza en su porpia alma; todo esto es el fundamento en lo cual se ha construido este gran trabajo.

En conclusión, el es el último empirista.

A través de todo esto, su compañero filosófico ha sido Martin Heidegger, ni el mismo se extrañaría de que hubiese un peligro por parte de un falsa Autoridad. Al búsqueda profunda de Heidegger por las verdaderas palabras que resuenan en el alma, deben hacer que la concordancia con esos clientes de las sentencias hablen en las constelaciones que anuncian el cambio para algo mejor, señalando el flujo renovado del amor.

Una última influencia o quizas mejor compañero debio ser llamado: El patron principal de Hellinger el amor por la música alemana. Si asi es, la opera. Y un si de nuevo, especialmente Wagner.

 Entrevista a Bert Hellinger

 (Diciembre del 2001. Barcelona)

(Por: Mireia Darder, Ramón Resino y Joan Garriga.
Traducción: Sylvia Gómez Pedra )


Los días 4, 5 y 6 de diciembre Bert Hellinger estuvo en Barcelona realizando un seminario sobre Constelaciones Familiares organizado por el Institut Gestalt. Le agradecemos que aceptara la realización de esta entrevista, pensada para ser publicada en la revista de Gestalt de la AETG.  Le agradecemos también a Sylvia Gómez su disposición y buenos oficios como traductora.

 J.G.-    Podríamos empezar preguntándote cómo ha sido tu relación con la Terapia Gestalt.

 B.H.-   La primera vez que hice Terapia Gestalt fue en 1970 con Ruth Cohn, en el primer seminario de presentación de Terapia Gestalt en Alemania. Se pidió un voluntario para la silla caliente y fui el primero. Realicé un trabajo precioso, una experiencia tan rica que propició un cambio muy profundo y decidió mi vida futura: tomé la decisión de salir de la orden, ya que esto era lo mejor para mí. No di el paso inmediatamente, pero sabía que en el momento oportuno lo iba a hacer.

Hasta ese momento, yo conocía y trabajaba con la dinámica de grupos, pero Ruth Cohn presentaba el método predominante en Estados Unidos, y el haberme ofrecido de voluntario me propicio ser el primer paciente de Gestalt en Alemania y reorientar mi vida. Más tarde la empleé también en mi trabajo. Me aportaron mucho Ruth Cohn y la Gestalt. También participe en una taller de cuatro semanas con Hilarion Petzold. Después tuve formación y experiencias en EEUU, algunas muy profundas, como cuando comprendí lo que mi madre había hecho por mí.

Mas tarde aprendí y trabajé con la terapia primaria de Janov y me di cuenta de que tanto ésta como la Gestalt tenían algunos métodos que necesitaban correcciones. Me di cuenta de que el “underdog” expresa sentimientos secundarios y que éstos impiden la solución. Por otro lado, también decir que el amigo editor de “Love´s Hidden Symmetry” (versión inglesa de “Felicidad dual”) en EEUU, Hunter Beaumont, es un terapeuta gestáltico.

Por tanto, la Gestalt realmente me ha aportado mucho, tanto a nivel profesional como personal.

 J.G.-    En la Gestalt está la idea de la autorregulación organísmica, esto es, la confianza de que la experiencia sin interferencias lleva a algún lugar bueno, que simplemente seguir el impulso vale la pena. ¿Qué piensas de esto?. 

 B.H.-   En Gestalt está la idea de que la expresión de sentimientos por sí misma ya es buena, e igual es parte del problema y no de la solución. Cuando hablamos de seguir el impulso, siempre depende de qué impulso se trate. Cuando trabajamos con constelaciones y cogemos a representantes para hacer el papel de los miembros de la familia, hacemos que las personas primero se centren y que dejen aparte sus propios deseos e ideas. Esto es algo que el cliente no puede hacer, y el representante, sí; el cliente sólo justificaría el problema. Depende, pues, de qué nivel proceda el impulso. En la mística hay un principio importante: se pide una purificación de los sentidos y del espíritu para, en segundo lugar, retirarse al centro vacío. Si esto ocurre, las personas están en sintonía y se puede seguir. También el terapeuta tiene que estar purificado y esto le permite que surja el impulso para el siguiente paso. Estos movimientos le llevan a soluciones que en determinados momentos sólo son posibles después de una comprensión, y las comprensiones son fruto de una larga disciplina y de la observación, y no se dan así como así. Si un terapeuta comprende los órdenes del amor, puede ver si un movimiento está o no en sintonía con ellos. No es suficiente que los clientes sigan su propio impulso. Yo me doy cuenta del siguiente paso y me doy cuenta de la resistencia que el cliente o el representante oponen. A veces hay que respetar que sigan sus propios impulsos, pero a veces también hay que cortar cuando sentimos las resistencias. Por ejemplo, el caso del chico esquizofrénico del taller de este fin de semana, que mantenía la cabeza tan alta y yo se la bajé. En ese momento, el sentimiento pudo fluir. Asimismo, cuando alguien cierra los ojos o para la respiración, el movimiento no fluye. Por tanto, el principio de la autorregulación es realmente algo muy complejo.

 J.G.-    ¿Podrías extender un poco más esta idea de la purificación?

 B.H.-   La purificación incluye que uno asienta al mundo tal y como es, con la alegría y el dolor, con la salud y la enfermedad, con la vida y la muerte. Esto es lo más importante, cuando el terapeuta tiene esta actitud. El asentimiento al mundo genera serenidad. El asentimiento al mundo tal y como es le da serenidad al terapeuta, aunque “fracase”. Es independiente de los resultados. Simplemente hay una atención amorosa sin pretensiones de poder. Es una atención sin miedo y sin intenciones. Si no funciona, dice: “He llegado a mi límite”, y este reconocimiento de los propios límites por parte del terapeuta tiene un efecto sanador. De hecho, es similar a la fenomenología filosófica donde se toma a todos los fenómenos tal como son en un determinado contexto. Aceptar los fenómenos como son, exponiéndose y sabiendo esperar, permite que el punto de vista se amplíe. Así, de la gran variedad se puede distinguir lo esencial. Aquí, la visión es muy amplia, abarca el conjunto en vez de enfocar los detalles, por lo que se puede apreciar la variedad de los fenómenos y reconocer lo esencial. De hecho, ésta es la actitud de la filosofía fenomenológica, aplicada a Psicoterapia: no ves únicamente al cliente, sino a toda su familia; no estás concentrado en él o en ella, sino que tienes en cuenta a todas las personas vinculadas con él. Así puedo ver qué es realmente lo importante. Por ejemplo, aquella cliente cuya abuela sufrió tanto en el parto y tuvo que sobrellevar molestias crónicas. Ahí, la abuela fue lo esencial.

 J.G.-    ¿Podrías hablar del alma? Ayer dijiste que es ella la que une y dirige los destinos de una familia y de sus miembros. También, ¿de qué manera el terapeuta se une a esta alma cuando trabaja con el cliente?

 B.H.-   Cuando yo le hablo al cliente, le hablo de alma a alma, por eso se establece este contacto, por eso es importante que no permita que el cliente me dé muchas explicaciones. Le hablo de aquí a aquí (señala un punto en el centro de su pecho y después, en el pecho de su interlocutor), pues desde aquí se trasluce el alma. No veo al individuo de forma individual, sino integrado en su familia y en un contexto. A veces, cuando la trama es personal, tengo que trabajar de persona a persona, tratando de reiniciar su movimiento amoroso hacia uno de los padres, interrumpido a una edad temprana. Por su mirada y cuando le saltan las lágrimas veo la edad que tenía entonces, y ahí le recojo. En un caso así, una constelación no tiene sentido.  Unas veces tengo que trabajar con el cliente a solas, otras, tengo que hacer la constelación, especialmente si se trata de muertes, suicidios o implicaciones sistémicas. Sin embargo, en la última constelación de ayer tarde, aunque se tratara de asuntos sistémicos, no se podía hacer nada a nivel de constelación, y fui con el cliente hacia los muertos. Eso en el fondo no se puede describir, es demasiado delicado, demasiado sagrado como para poder poner ejemplos o para enseñar. Uno lo puede experimentar y luego, alguna vez, se puede ir a esos ámbitos, pero esto va mas allá de la psicoterapia.

 J.G.-    Mi vivencia de tu trabajo es que va mas allá de la psicoterapia en sentido estricto y alcanza un área silenciosa de conocimiento sagrado que tenemos las personas y que podemos reconocer. Pienso en personas con las que a partir de tus seminarios se me abren comprensiones nuevas. ¿Cuál piensas que es tu aportación a la psicoterapia o a otros ámbitos?

 B.H.-   Mi trabajo forma parte de la psicoterapia donde se tratan asuntos como la relación de pareja, esquizofrenia, depresiones, etc. Pero luego, en mis libros, como Felicidad Dual, o Reconocer lo que es y Órdenes del Amor, que se irán publicando en España en los próximos meses, describo los órdenes del amor. Allí doy una explicación extensa y estos libros actúan solos en muchas familias, sin hacer nada mas, sin ninguna psicoterapia, simplemente a través de las comprensiones. Las parejas pueden comprenderse mejor, los padres pueden tratar mejor con sus hijos, los maestros pueden tratar mejor a los alumnos, los asistentes sociales saben cómo tratar adopciones, por ejemplo, teniendo más respeto ante los padres carnales. Y así, estas comprensiones se van metiendo en muchos ámbitos, infiltrándose también en el mundo de las organizaciones y empresas. Así, por ejemplo, de repente uno se da cuenta en profundidad de lo que significa el reconocimiento del otro. Esto va mucho más allá de la psicoterapia, y actúa. Simplemente por que hay comprensiones nuevas, fáciles de integrar, y éstas actúan en la vida normal y corriente.

 J.G.-    Una idea central para ti es que el amor crece y florece dentro de un orden. La relación entre el amor y el orden. Mucha gente cree que el amor es una fuerza tan poderosa que supera incluso al desorden. ¿Cómo fuiste descubriendo los ordenes del amor?, que cuando los muestras y los enseñas uno siente que es claro, es evidente. ¿Fue el resultado de tu trabajo con constelaciones, una inspiración, fue un conocimiento tuyo, lo tomaste de Confucio, de Cristo, no sé …?

      B.H.-   Cuando un hijo va creciendo y va teniendo sus 14 años, y después los 20, por ejemplo, sabe que esto es diferente de los 14, pero no sabe ni trata de comprender cómo llegó hasta aquí, y así también ocurre en mí. Ya no sé cuándo empecé, ha sido progresivo. Pero sí que hay algunos momentos claves en mi proceso donde de repente comprendí algo. Uno, el que ya comenté respecto a mi primera silla caliente. Otro fue un artículo de Jay Haley acerca del “triángulo perverso”, donde describe el caso de un colegio, cuando un maestro, en vez de unirse a los demás maestros, pacta con los alumnos y ahí se desarrolla un desorden fatal. O cuando un alumno se une a los maestros en vez de estar con los alumnos, por ejemplo chivando, ahí hay un desorden, es algo perverso. Ahí me di cuenta de que había un orden de prioridad y la necesidad de no saltarse los límites. Eso fue algo importante para mí.

También fue importante para mí el libro de Ivan Boszormenyi-Nagy, “Lealtades invisibles”.

Pero lo esencial fue la observación de la conciencia (conciencia moral, nota del autor). Ahí estuve observando durante 6 años, mirando a ver cómo actuaba la conciencia, y pude darme cuenta de sus diversos niveles. Y después me di cuenta de aquello que va desarrollándose en las familias: todos se comportan según determinadas leyes que ellos mismos no conocen, y donde el movimiento va en contra de las leyes, se desarrollan el desorden y la desdicha. El descubrimiento de esa conciencia inconsciente, que a la vez es una conciencia común de toda la familia, que dirige a esta familia, este descubrimiento me llevó a comprender las implicaciones sistémicas. De repente me resultaba comprensible cómo era posible que unos hijos que son amados por sus padres y por los que los padres lo hacen todo, se desarrollan de una manera que a los padres les tiene que resultar hiriente, y éste sería también el ejemplo más simple para demostrar que el amor solo no basta.

Sólo sabiendo que existen determinados órdenes, y que existen también implicaciones sistémicas, podemos encontrar los órdenes en el marco de los cuales puede desarrollarse el amor. En este contexto hay algo que aún no sé distinguir del todo. Aquello que lleva a la desdicha es el amor, que también se orienta en unas determinadas leyes, leyes imaginadas y mágicas. Por ejemplo, donde un hijo dice: “Si yo me muero, mi madre puede vivir” y, en consecuencia, cae enfermo y se muere. O cuando alguien es excluido de la familia y, en la próxima generación, un hijo tiene que retomar esta suerte para expiarla. Ésta es una ley en la cual se orienta esta conciencia, y por sus consecuencias es una ley fatal; es un orden del amor. Pero un orden que hace valer los derechos del anterior, de aquél que fue excluido, procurando que un posterior lo represente y lo reintegre en la familia a través de la identificación. Pero el anterior no tiene ninguna ventaja de eso, no aporta nada a nadie. En el fondo son leyes siniestras y terribles las que se desarrollan, y las tragedias griegas son la versión más explícita de estas leyes. El cristianismo, por ejemplo, también sigue a estas leyes: el Dios que llamamos bondadoso deja que sacrifiquen a su hijo.

 J.G.-    En la Biblia se dice que los pecados cometidos serán expiados por no sé cuantas generaciones.

 B.H.-   Hasta la tercera y cuarta generación; pero eso fue una mera observación. Ya en aquel entonces vieron que era así, pero el intento de dar un giro al destino haciendo sacrificio – antes, por ejemplo, sacrificio de personas, de niños, de animales–, toda esa imagen de que así se podía reestablecer un equilibrio, que los poderes superiores sólo podían ser reconciliados a través de la sangre, esto sí que es fatal, pero en el fondo, de una cierta manera, se trata de un órden del amor. Y en este contexto también es terrible ver que cualquier progreso grande, cualquier progreso humano, cuesta mucha sangre. Por ejemplo, la Guerra Civil en España: lo que España puede tener hoy, este orden, hubiera sido impensable sin esa guerra. O el orden en Europa: hubiera sido impensable sin esas guerras horribles. Es algo terrible que va ocurriendo en el desarrollo de la historia, y nosotros tendemos a transferirlo a los seres humanos; es decir, eso pasa porque hay hombres malos, y si nosotros luchamos contra las personas malas, entonces todo eso se acaba. Pero las buenas personas, luchando contra los malos, al final acaban siendo aún peores. Así ocurre, y aunque yo no lo comprenda hasta la última consecuencia, lo tomo en serio.

Ahora, sin embargo, viene lo realmente revolucionario: los órdenes del amor sanadores aparecen una vez la persona haya pasado a través de su purificación, purificándose de aquello que aparece en un primer plano, renunciando a todas sus esperanzas, a la esperanza de que a través del sacrificio se alcance algo; cuando uno reconoce el amor de aquella persona por la que uno quería sacrificarse. Y mirándolo desde el punto de vista religioso, hay que tomarse en serio que Dios ama, que sobre todo ama a los niños pequeños que pretenden salvar a sus padres a través de los grandes sacrificios, y que en sus ojos esos sacrificios son vanos. Yo no digo nada acerca de lo religioso, sólo quiero hablar aquí de las actitudes fundamentales, y eso es lo que se muestra en el trabajo con constelaciones familiares,:siempre que hay estas implicaciones trágicas, que parecen inevitables, como por ejemplo en la tragedia griega, allí al final puede haber una solución, por ejemplo, también entre un asesino y su víctima, pues interiormente hay un elemento profundo que nos lleva hasta ahí, pero primero hay que captar esos diferentes niveles, hay que renunciar a ese primer plano, a ese nivel de los órdenes que llevan a la fatalidad. Por ejemplo, que el terapeuta renuncie a toda indignación, incluso allí donde es especialmente duro –por ejemplo, tratándose de un abuso infantil–, hay que renunciar a toda indignación y después, pasar a ese nivel profundo, y de repente puede darse una solución del amor, sin que nada se encubra, sin que nada se perdone, sin que nadie sea absuelto de las consecuencias de su culpa. Queda la plena seriedad, y a pesar de todo se puede llegar a una solución. Eso es lo realmente revolucionario de este trabajo y es algo que va mucho más allá de cualquier tipo de escuela terapéutica.  Respecto a las escuelas psicoterapéuticas, se ve que todas hacen algo bueno, todas.  Mi trabajo no es ninguna competencia para ninguna de estas escuelas, y pienso que estas comprensiones pueden ayudar en los diferentes campos de aplicación de la terapia, por eso yo no tengo ninguna escuela. Es algo generalmente humano, y no debe ser absorbido o acaparado por una sola escuela, ni tampoco como un nuevo método psicoterapéutico. Es algo que está a disposición de todos, todos lo pueden ver, lo pueden aplicar, no tienen que remitirse a nadie, ni tampoco a mí, como si yo lo hubiera inventado como se podría inventar algo técnico. Yo simplemente me entregué a ello, fluye a través de mí y yo me retiro.

 J.G.-    A mí me ha impresionado mucho tu trabajo y he sentido una mayor familiaridad con la muerte, una noción más clara de la relación entre la vida y la muerte y del mundo de los muertos, y cómo la muerte concluida es un lugar de paz. Me gustaría que hablaras un poco de la muerte, una vez te escuché decir “la muerte es más grande”.

 B.H.-   El reino de los muertos es más grande que el de los vivos, y veo que volvemos a caer a un fondo último, o primero, del que también surgimos. El tema de los muertos es algo que se ha venido desarrollando durante los últimos dos años y aún no he llegado al final, aún hay mucho más, pero todavía no soy capaz de captarlo. Necesito más experiencia, y en este curso también he ganado nuevas comprensiones, es algo que de alguna manera va creciendo.

Para hablar del futuro, aquello que a mí interiormente me ocupa mucho ahora es el trasfondo de la esquizofrenia. Es algo que no se puede captar solamente con las constelaciones que se mueven en un primer plano, es algo que alcanza el reino de los muertos, de una manera determinada que yo aún no capto del todo. Es algo a lo que yo me expongo de manera fenomenológica para, más tarde, comprenderlo más claramente. Y el ejercicio que hice aquí, aquella meditación, fue otro paso más donde iba explorando. Y yo espero luego las respuestas, el feed back, y al decirme la persona “yo lo viví de esta manera o de esta otra” para mí es un punto de orientación para seguir trabajando.

 M.D.-  En el taller hiciste una diferenciación entre la actitud de “yo soy un mensajero de algo espiritual” y la actitud que tú describes como “vibrar en una misma alma”. A mí lo que me interesaba preguntar es sobre lo espiritual, lo que tú haces, ¿se puede considerar espiritual?.

 B.H.-   Yo suelo evitar la palabra espiritual siempre que pueda, porque es muy abusiva. Y la mayoría de los que se llaman espirituales se han negado a la purificación. Pensando, por ejemplo, en San Juan de la Cruz que estuvo caminando durante veinte años por la noche oscura, se sabe lo que significa y que es algo que no se puede explicar. Es algo a lo que uno se ve obligado, a esa purificación, y una vez la persona ha pasado por ella, ya no lo menciona. Quien habla de eso no ha pasado por la experiencia.

A grosso modo, quizá sea un poco arrogante decirlo así, de lo divino tenemos una intuición: es más familiar al No-Ser que al Ser. Se halla muy lejos, y cuando dejamos que aquello que está muy lejos envíe sus rayos a nuestro propio interior, cuando permitimos que vaya actuando, entonces aporta una gran tranquilidad. Pero no nos da las instrucciones para actuar, y me atrevo a decir que de ello no hay ninguna revelación. Es muy atrevido, pero lo digo.

En cambio, aquello que actúa, aquello de donde nos vienen instrucciones para actuar, eso lo llamo yo alma. El alma tiene algo que ver con el Ser, y lo divino, con el No-Ser.  Puedo ofrecer una imagen: todo aquello que es está rodeado de un No-Ser, y aquello que es el No-Ser, en comparación con el Ser, es mucho más grande, es infinito. Todo lo que es es finito.  Lo que está más allá del Ser es el No-Ser, pero es efectivo. A través del reconocimiento del No-Ser, aquello que es, el Ser, gana grandeza, pero sin que el No-Ser actúe directamente; es simplemente el reconocimiento el que causa ese efecto. Por tanto, el alma es, pero a otro nivel que lo espiritual, y el alma actúa, y yo me puedo entregar a ese alma. Sin embargo, el alma actúa a diferentes niveles: un nivel superior, y luego, un nivel inferior, más profundo. En mi trabajo, poco a poco he ido bajando a ese nivel más profundo que se va mostrando, y quizá haya aún otro nivel más, al que ahora me voy acercando, pero aún no lo capto. Se tiene que manifestar en el trabajo, por eso es también tan importante que estas comprensiones resulten del trabajo. Sin este trabajo yo no podría aprender nada, uno no se lo puede simplemente imaginar, hay que verlo en el trabajo. Por eso maduramos con este tipo de trabajo, es un profundo desarrollo humano, una profunda sintonía.

 R.R.-   Yo tenía dos preguntas y he perdido el interés por una de ellas después de esta última parte. A mí, todo esto me parece un canto al amor.

 B.H.-   Sí, esto me gusta, eso es, un canto al Amor, exacto

 R.R.-   Y ya no me interesa saber qué sintonía podía tener, qué confluencia, con la Sicología Transpersonal.

 B.H.-   El concepto de transpersonal es algo que yo rechazo, hay como una pretensión allí, es como el concepto de espiritual. Cuanto más lo vemos como algo simplemente terrenal, absolutamente común, integrado en las realizaciones simples y humanas… – a veces me divierto mirando a algún maestro espiritual, comparándolo con una madre que tiene diez hijos … ¿quién es más grande?, ¿qué es más grande? También me viene la historia de un buen maestro de Zen, muy importante y muy famoso, que estaba casado y su mujer dijo. “Eso de la Iluminación lo determino y decido yo”.

 R.R.-   Mi madre tuvo diez hijos. … La segunda cuestión es que me voy esta vez con mucha esperanza porque acerca de lo que hablabas del fatum en la tragedia griega, y después de lo que hablamos acerca de la constelación de “Seis personajes en busca de un autor” de Pirandello, veo que estamos próximos a encontrar la resolución del Edipo de una vez por todas si le hiciéramos la constelación a Yocasta. No habría ya la necesidad de tanto sacrificio.

 B.H.-   Sí, exacto. – Antes de despedirme, quiero daros las gracias. Ha sido un diálogo, he podido expresar ideas, pensamientos que normalmente no suelo expresar. Solamente lo hago entre amigos. Siento que aquí soy bienvenido, que aquí hay un campo grande y abierto para este trabajo, y voy a volver con ganas…..

Entrevista a Bert Hellinger hecha por Harald Hohnen
al finalizar los cursos realizados en San Petersburgo

y Moscú en septiembre 2001


HOHNEN Acabamos de estar en Rusia, en San Petersburgo y en Moscú. En San Petersburgo llevaste a cabo un curso de un día en una clínica, en la cual Pavlov ya había trabajado. En Moscú estuviste frente al Kremlin en un aula de una universidad que parecía descoserse de lo llena que estaba y después tuviste un curso de dos días, al que asistieron más de 350 participantes, de los cuales por lo menos 300 provenían de Rusia. ¿Cuál fue tu primera impresión poco después de esta visita?

HELLINGER Fue asombroso, especialmente en Moscú. En San Petersburgo fue un ensayo por llamarlo de una manera. En el curso en aquella universidad se encontraban médicos y terapeutas de la clínica de neurosis de dicha universidad. Sabían poco acerca de las Constelaciones Familiares y al principio su actitud era sumamente académica. También tuve que mostrar algunas Constelaciones Familiares en condiciones muy adversas y en un espacio muy reducido. Aún así, en el transcurso del día logré transmitir mucho sobre los fundamentos de las Constelaciones Familiares: Sobre las funciones y las formas en las que actúa la conciencia así como sobre las implicaciones y su influencia en cuanto a enfermedades y la neurosis. Dado lo anterior, fue un curso de introducción muy bueno, que despertó el interés.

Tenía miedo de que en Rusia fuera difícil, no obstante el profesor que dirigía el evento allá, el Profesor Eidemiller, fue el primero que se ofreció para ser representante en una Constelación, lo que me pareció un bello gesto y con ello rompió el hielo. Él mismo pudo experimentar lo que sucede en una Constelación Familiar. Su asistente hizo después su Constelación, porque sufría de dolores de cabeza. Encontramos rápidamente una buena solución para ella, lo cual la alegró mucho. Eso fue San Petersburgo.

HOHNEN En Moscú, en cambio, como te comenté, la bienvenida fue sorprendente. El aula parecía que se descosía de lo llena, había personas tanto en el corredor como fuera frente a la casa. Ahí comenzaste con una bella conferencia.

HELLINGER Eso fue en el Instituto de Psicología de la universidad. El grupo de oyentes estaba formado de profesores y estudiantes, pero también algunos participantes que posteriormente asistieron al curso de dos días. Hablé más de una hora. Después hubo espacio para preguntas. De las preguntas resultó casi otra conferencia, en total fueron aproximadamente dos horas. La atmósfera se sentía increíblemente concentrada, había interés y buenas intenciones, me sostenía esa ola de interés y de buenas intenciones por llamarlo de alguna forma. Lo que fue especialmente importante en esta conferencia es que pude exponer muy buenos ejemplos de Constelaciones Familiares con rusos, especialmente una Constelación de Würzburg, en la cual le pedí a una rusa-alemana que dijera “Soy rusa”. Esto impresionó profundamente a las y los oyentes. Al curso en Moscú asistió precisamente la terapeuta de dicha clienta. Ella me dijo que esta consultante es violinista, que en Alemania ya no podía tocar su violín. Después de la Constelación pudo volver a tocar el violín y ha aprobado todos sus exámenes. También platiqué sobre la Constelación “La Guerra” en Berlín.

En general hice una síntesis sobre aquello que se separa bajo el efecto de la conciencia y cómo se puede alcanzar la reconciliación cuando se superan los límites de la conciencia.

HOHNEN Visto desde fuera, el curso de los siguientes dos días fue algo excepcional y visto desde dentro algo que es habitual.

HELLINGER Emergieron los problemas comunes y demostré cómo se pueden encontrar buenas soluciones a través de las Constelaciones Familiares y en algunos casos mediante los Movimientos del Alma. Intercalé breves conferencias, por ejemplo sobre el amor y sobre el otro amor; la reacción a este tema fue algo realmente especial, tuve la impresión de que algo emergió con gran fuerza. Muchos(as) de los(as) presentes ya habían escuchado algo sobre Constelaciones Familiares. Gunthard Weber les preparó, tú les preparaste junto con Michaela Kaden, Trudl Szyszkovitz les preparó. Otros lo aprendieron con Doris Schneider y han aplicado las Constelaciones Familiares. También fue interesante ver que tuvimos participantes que venían de muy lejos. Por ejemplo, una mujer vino especialmente desde Vladivostok a este curso, un señor que había visto algunas Constelaciones con Frank Arjawa Petter tenía mucho interés y vino desde Lituania.

HOHNEN En relación al contenido, lo que me llamó la atención es la pregunta que te hicieron con mayor frecuencia: Quiero tener familia, pero no puedo.

HELLINGER Eso sí fue de llamar la atención. La vida familiar en Rusia se vive como una gran carga en muchas ocasiones, porque a los hombres se les percibe como ausentes y las mujeres dependen de ellas mismas. El resultado es que las mujeres muchas veces menosprecian a los hombres. Eso aleja aún más a los hombres de la vida familiar. A esto se le añade el problema del alcoholismo que está muy extendido. Por un lado, estos problemas tienen que ver evidentemente con el menosprecio hacia los hombres, pero también tienen que ver con la cultura rusa que estimula el beber y que se tiene que beber para poder pertenecer. Para mí, el trasfondo de ello también está claro; cuando se bebe para pertenecer, se queda uno en cierta forma en un nivel infantil. Lo que se dijo en este curso en cuanto a los movimientos de la conciencia y sobre la necesidad de pertenencia y cómo se tiene que superar eso lentamente para poder llegar a ser independiente en un nivel superior, esto posiblemente pueda ayudar para poder observar este problema desde su origen con mayor claridad y encontrar una solución.

HOHNEN También me percaté de que en algunos casos que trataban sobre el deseo de tener una relación de pareja o sobre los problemas de una relación de pareja, subrayaste sobretodo el efecto que tiene el hecho de que los hombres no sean reconocidos. En muchos casos las mujeres no eran felices en su relación de pareja y aún así deseaban tener un(a) hijo(a).

HELLINGER Se vio repetidas veces que las mujeres desean un(a) hijo(a) con o sin el hombre, sin aceptarlo como pareja. También fue notorio el hecho de que muchos hombres estaban muy unidos a sus madres y por ello no podían separarse de su familia de origen. Creo que no necesito detallar la solución que se dio para cada caso, pero esto fue otro aspecto importante.

HOHNEN Algunas Constelaciones fueron mal interpretadas por los participantes como Constelaciones políticas, a pesar de que de tu parte tenían otra intención.

HELLINGER El tema era sobre perpetradores y víctimas; en cierta forma los perpetradores pertenecen a las víctimas y las víctimas a los perpetradores y en este caso se debe superar la diferencia entre lo bueno y lo malo para poder ver que ambos, tanto víctimas como perpetradores están envueltos en algo mayor. Desde esta perspectiva y con esta comprensión se puede conciliar la diferencia y los perpetradores y las víctimas se pueden reconciliar.

Lo impresionante aquí fue que, por ejemplo, el padre de un participante formaba parte del NKWD (policía secreta rusa) anteriormente. Posteriormente fue enviado a un campo penitenciario al cual sobrevivió. En el testamento les dejó órdenes a sus hijos de que deberían de combatir el comunismo. Los hijos tenían ahora miedo de convertirse ellos mismos en perpetradores. No ahondé en lo absoluto sobre este miedo. En vez de eso configuré al padre como miembro de la policía secreta rusa junto con sus víctimas. Se vio con claridad que primero tenía que confrontarse con las víctimas por las cuales se convirtió en culpable. Se arrodilló ante ellas y se inclinó profundamente. Después, las víctimas se dirigieron hacia él y se dio una reconciliación entre ellos. Después lo coloqué frente a su familia y les dijo: Ahora estén al servicio de la paz. Esa fue una Constelación muy impresionante. Después algunas personas del grupo tuvieron la impresión de que no se debe de combatir el comunismo. Lo único que mostré fue que no se debe de hacer de esta manera, pero ellos pensaron que con ello se prohiben las acciones políticas. Una acción política no es lo mismo que si yo peleo en contra de algo. Al pelear en contra de algo fortalezco aquello en contra de lo que peleo. Si lo quiero superar, lo supero finalmente también respetando a los perpetradores. Esto se vio también en otras Constelaciones.

HOHNEN Para mí fue particularmente impresionante la Constelación de un hombre joven, judío, quien había perdido a muchos de sus ancestros masculinos. Configuraste 5 ó 6 de estos hombres que perdió y las esposas o madres correspondientes.

HELLINGER Su tema, al principio, era que comenzaba a llorar inmediatamente cuando las mujeres se le acercaban. Por ello decía que aún seguía siendo un niño y no podía involucrarse con mujeres. Ambos abuelos de su familia habían caído en la guerra. Uno de estos abuelos o un bisabuelo estuvo en la cárcel bajo el régimen de Stalin. Pedí que los representantes de algunos de éstos hombres se acostaran en el suelo y configuré incluyendo la misma cantidad de mujeres, es decir, sus esposas o madres. Después, todo se desarrolló por sí solo como Movimientos del Alma. Algunas de las madres o esposas fueron hacia los muertos. Algunos de ellos se sentaron. Posteriormente se miraron a los ojos y se unieron en el amor. Luego también coloqué al joven junto con los muertos. Se pudo ver que algunas mujeres se alejaron y una incluso tenía los puños cerrados. Ella no estaba lista para la reconciliación, sino que estaba llena de odio. Entonces coloqué al perpetrador principal, quien había encarcelado al pariente y coloqué a la mujer a su lado. Estaba claro que ella estaba identificada con él.

Entretanto, las víctimas muertas y también las mujeres que habían ido hacia las víctimas formaron un círculo alrededor del joven, como una protección por así decirlo. Él sintió las buenas intenciones de ellos. Después de un rato se abrió el círculo y el joven le pudo decir a la mujer que albergaba el odio: “Si tú no puedes llorar por las víctimas, entonces lo hago yo”. De pronto pudo reconocer lo que realmente significaba su llanto y se pudo ver cómo se fortaleció y se pudo desprender de su debilidad, la debilidad que él suponía tener. Diciéndolo con más exactitud, se pudo desprender de la implicación.

HOHNEN Esta fue una Constelación muy impresionante, algo completamente nuevo. En este caso, viví por primera vez el que configuraste a las mujeres frente a los hombres. Fue muy emocionante observarlo desde fuera, que 4 de las 7 mujeres no se acercaron a los hombres, sino más bien su movimiento fue alejarse.

HELLINGER Se puede observar que no existen reglas fijas para las soluciones. Se mira todo nuevamente y desde ahí encontramos una solución. Hay aún un trabajo que quisiera mencionar ahora. En realidad fue el primer trabajo. Una pareja dijo que no podían tener hijos a pesar de que llevaban 14 años de casados. Miré a la mujer y le dije: “Realmente tú no quieres tener hijos”. Se puso seria y comenzó a llorar. Le pregunté qué había sucedido en su familia de origen. Ella dijo: “Mi madre tuvo ocho abortos antes de que yo naciera”. Entonces configuré a ocho representantes para estos(as) niños(as), esto significa que les pedí que se sentaran. Luego senté a la mujer al lado de los(as) hermanos(as) abortados(as). Ahí se sentía bien. Luego le pedí a la mujer que se parara y coloqué a los hijos abortados detrás de ella. Ella se recargó sobre ellos y pudo observarse como de pronto se fortaleció. Luego coloqué a su esposo junto a ella y delante de ambos a un hijo. Estaba claro: Ahora ya eran capaces y estaban listos para tener un(a) hijo(a).

HOHNEN Lo que también fue de importancia y lo que encontré muy interesante fue la esquizofrenia.

HELLINGER Una mujer dijo que su hija de 12 años era esquizofrénica. De las experiencias que hicimos en Wiesloch supuse que en esa familia había una víctima y un perpetrador. Eso también se confirmó aquí.

HOHNEN Lo que me impresionó aquí fue que en las Constelaciones, en las cuales el tema es la esquizofrenia, señalas que se trata de eso realmente con bastante seguridad y que, para sorpresa de todos los participantes, luego también salió a la luz.

HELLINGER Lo que también para mi fue interesante fue la Constelación de una mujer que tenía cáncer. De manera intuitiva coloqué a su madre frente a ella. La mujer se arrodilló ante ella, pero la madre se dio la vuelta y pasó a su lado absolutamente endurecida y viendo hacia el piso. Entonces coloqué a una mujer en el suelo frente a la madre con la idea de que ahí tuvo que haber pasado algo. Cuando pregunté, salió a la luz que el hermano de la madre había asesinado a su prometida. Por el comportamiento de la madre parecía muy factible que ella también hubiera estado involucrada en el asesinato. De pronto estaba muy claro: El cáncer de esta mujer estaba relacionado con el asesinato de esa joven mujer. Ella estaba identificada con esa mujer. Una vez que esto se aclaró para la mujer, se pudo voltear. Al principio, le costó mucho trabajo. Una vez que se encontraron más adelante, pudo volver a respirar y dejar todo atrás.

HOHNEN Ahora algunas preguntas generales. Cuando estás trabajando en el escenario, también experimentas las reacciones de las personas que observan. Por ejemplo, percibes cuando hay intranquilidad en el lugar y cuando no se obtiene más información suspendes una Constelación. Mi pregunta es: ¿Cómo experimentaste las reacciones de las personas que observaban en Rusia al hacer Constelaciones, tú como alemán ante un público ruso, por ejemplo en cuanto a la problemática víctima-perpetrador? ¿Hubo algo distinto?

HELLINGER Al principio me sentía mucho más como alemán en el sentido de estar en un país, al cual los alemanes causaron muchas injusticias. En mi interior fui muy cauteloso y también humilde. Sin embargo, muy pronto estaba claro: Me encuentro aquí al servicio de una cosa también para Rusia y obtuve un eco tan sorprendente que al final mi temor había desaparecido por completo. Me sentí muy acogido, también lleno de amor hacia las(os) participantes y en cuanto a los problemas que tenían. Es decir, al final no había diferencia alguna en comparación a otros cursos. Únicamente la energía para mí aquí era increíblemente fuerte y orientada hacia el futuro, y estoy seguro que de ello surgirá un movimiento poderoso.

HOHNEN Yo percibí cómo se creó tensión en el lugar cuando hiciste un ejercicio para todos(as) los(as) participantes, un ejercicio para todos, en el cual también mencionaste los 20 millones de muertos en Rusia. Por ello nuevamente te pregunto: ¿Experimentaste una reacción distinta en el público en ciertas Constelaciones en comparación a otros grupos culturales o esto está más allá de eso?

HELLINGER Está más allá de eso. Durante la primera mañana percibí cierta carga y lo interpreté para mí mismo como algo más que quería emerger, algo aún inmaduro, tal y como lo vivo en otros cursos. Entonces, en la tarde emergió el problema de la esquizofrenia; eso fue como una irrupción; de pronto todo estaba liberado. Después todo el curso empezó a fluir, también en muchos sentidos se aligeró. En todo el grupo se sentía calidez y atención y amor y también satisfacción.

HOHNEN Quiero agregar una pequeña anécdota: Nunca había visto a tanta gente parada en una fila para que les firmaras su libro.

HELLINGER Bueno, fue algo especial que el libro “Órdenes del Amor” fuera publicado en ruso justamente al mismo tiempo que el curso y que muchos lo hayan comprado. Primero, allá el libro es barato. Cuesta aproximadamente 10 marcos (alemanes), lo que significa un verdadero servicio para un libro tan extenso. Por eso era accesible adquirirlo y muchas personas lo compraron. Por ese motivo lo firmé gustosamente para todos.

HOHNEN Tengo bellas fotografías del curso, tengo lindas fotografías de los días, sobre todo de algunas cosas en San Petersburgo, en donde tuvimos un poco de tiempo para conocer la ciudad; en Moscú tuvimos más trabajo y estoy muy agradecido de haber podido acompañarte.

HELLINGER Sobre todo pudimos festejar en San Petersburgo maravillosamente tu 50º cumpleaños. Tuvimos tiempo todo el día. Con ello también apreciamos dignamente aquello que haces tú por esto y el compromiso que tienes

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