Llama Violeta

Llama Violeta


 
   
 
 
 
 
 
 
 

Sobre la actitud en el servicio

Primera parte (pasada a texto por gentileza de Sarven)

Médium: Jorge Olguín
Entidad presentada: Johnakan-ur-el

 

Johnakan-ur-el: Me encuentro en el momento presente para transmitir un humilde mensaje. Podría empezar diciendo que se vienen tiempos muy duros, pero quiero meter en la memoria celular la frase “se vienen tiempos de amor”.

 Jamás he sido desalentador, con ninguna idea, con ningún proyecto, con ningún ser encarnado o con ningún espíritu.

Lo que busco es lo que buscan todos aquellos seres que están en el camino, que es el elevarlos a través de la obra. Porque como he dicho en infinidad de ocasiones y en infinidad de sesiones, no tiene ningún sentido el andar el camino si no se va sembrando. Las huellas que uno deja deben de ser de siembra, si no el camino es estéril. Plantar sobre rocas no tiene ningún sentido, ninguna función, no lleva a nada.

El verdadero camino es ir sembrando a cada paso. Habrá seres que aprovechen esa nueva planta y habrá seres que la ignoren. Nuestra obligación espiritual es tirar la semilla, para que surja una nueva planta y una raíz muy fuerte. Pero debemos saber, y no empacharnos con la idea de que todos van a aprovechar ese nuevo aroma de esa nueva planta, porque no va a ser así. Y eso no es ser pesimista, eso es ser realista.

Sabemos que la mayoría de los espíritus encarnados y no encarnados habitan el plano 3. NO es un plano de crueldad, es un plano de indecisión, es un plano de dudas, es un plano donde el espíritu planifica subir a un plano maestro, se cuestione cosas, compite, tiene dudas, lo invade el ego, pero no es cruel, simplemente está sumergido en un mar de confusiones. Así está la población en general, con dos excepciones: aquellos que no tienen confusiones y que apuntan hacia la luz, y aquellos que no tienen confusiones y viven para crear obstáculos; esos no tienen dudas, trabajan para el mal. Los otros no tienen dudas, trabajan para el bien.

Pero hay una franja muy grande que no sabe qué decisión tomar todavía. O porque fue mal guiada, o porque su mismo espíritu por roles de vidas anteriores le ha creado tantos engramas, tantos lastres, que no le permiten discernir analíticamente el camino, y no le permite disfrutar ese servicio al otro. Piensan que las cosas las tienen que hacer por obligación. Piensan que la vida física es una obligación y no un goce. Se apabullan cuando algo no les sale bien. Se duelen cuando algo no es como ellos quieren. Critican cuando se les pone obstáculos en lugar de resolver ese obstáculo. Nadie puede todo en el plano físico.

Si somos falibles como thetanes o como espíritus, ¿cómo no vais a ser falibles vosotros como seres encarnados, que estáis más expuestos a todo? ¿quién lo duda esto? ¿qué clase de maestros seríamos si dudáramos eso?

El maestro no prejuzga, el maestro simplemente orienta, hace lo que puede, y no obliga; muestra, propone, no impone, eso ya lo sabéis, pero hay mucho por hacer, hay mucho por resolver, hay mucho por dar, por brindar. Solo os pido que despertéis; sólo os pido que podáis encontrar esa clave dentro vuestro. Es nada más que eso.

Segunda parte (pasada a texto por gentileza de Sarven)

Médium: Jorge Olguín.

Entidad presentada: Johnakan-ur-el

Johnakan-ur-el: Comunicado con el plano físico, se comunica nuevamente Johnakan-ur-el.

Quiero dejar en claro que tenéis que tener fortaleza espiritual para poder llevar a cabo las distintas misiones de servicio. La única condición para que una misión sea potable es no competir, desde aquellos que están en la búsqueda. Aquellos que están en la búsqueda de poder ser útiles a los demás, que vibran en sintonías similares, ¡NUNCA se superponen! ¡NUNCA se interponen! NUNCA se crean obstáculos entre ellos! Todo lo contrario. Se ayudan, y copiándome de palabras del plano físico diría “hombro por hombro” tirando de la carreta, utilizando un lenguaje terrenal.

Pero es muy importante que aprendáis que a veces dos, tres, diez seres que están en la búsqueda del camino, no todos, aun vibrando en sintonías similares tienen la misma velocidad para proyectar caminos y entonces unos pueden llegar a molestarse, a entorpecerse con otros. Así como vosotros en el planeta tierra, le dais un gran valor al trabajo de equipo, nosotros en el mundo espiritual también le damos un tremendo valor al trabajo en equipo. Cuando en grandes ciudades se generan posibilidades de conflicto bélico, nos juntamos distintas entidades de luz para mandar conciliación a los cuerpos causales y a los cuerpos de ideas de esos gobernantes, o de esos directivos, o de esos jefes, o de esos managers. A veces somos escuchados y a veces no.

Pero a veces, tenemos necesidad de trabajar solos, porque en determinado momento, tenemos que emprender una acción directa, -en el plano espiritual una acción directa sería, alguien que está con una conducta defensiva muy grande y está por atentar contra sí mismo, o está por dejar un trabajo, o está por tomar una decisión de abandonar su hogar o de agredir a un compañero- no podemos en ese momento aún nosotros contactándonos en décimas, en milésimas de segundo, esas milésimas de segundo no las podemos perder contactándonos con otros maestros. Tenemos que actuar en forma directa, mandar conciliación, misericordia, piedad, todo junto mezclado en un cóctel, en un combinado al decodificador de ese ser encarnado impulsivo que va a tomar esa decisión catastrófica.

A nivel físico pasa exactamente lo mismo. Si bien es bueno trabajar en equipo, a veces también es bueno trabajar en forma independiente porque tienes una decisión que tomar y las otras personas de tu equipo a las que tienes que consultar no las tienes cerca de ti. Entorpecerías tu función si pospusieras esa ayuda esperando consultar con el resto del equipo. Por eso di el ejemplo espiritual y por eso di el ejemplo material. Entonces como para redondear la escena, si bien es importante trabajar en forma mancomunada (en equipo) tanto en el plano espiritual como en el plano físico, hay decisiones que deben tomarse de forma independiente y está bien que así sea. Porque como nosotros, espíritus, ángeles, seres encarnados, somos parte de uno solo, que es el Padre, el Creador, el Absoluto, también somos entes independientes, gracias al libre albedrío de nuestro progenitor espiritual, el Padre. Sería una falta de respeto para nuestro Padre el no usar ese libre albedrío. Somos seres independientes, dentro de la dependencia amorosa que tenemos con el Padre. Pero el propio Padre nos brindó su amor y su libre albedrío, y a veces no lo usamos.

Es hermoso colaborar con el otro, en función del bien común de un tercero. Pero a veces cuando el otro no está, no vamos a dejar desvalido a ese tercero, lo ayuda el que esté más cerca. Es como si un bañero (socorrista) en una playa pública, dependiera de otro bañero para rescatar a aquel que se está ahogando. Tiene que actuar él, ¡ya! de inmediato, cada segundo vale, cada instante vale.

No hay un mensaje como para resumir todo esto; simplemente el amor es obligado, el amor es conjunto, el amor es todo, pero el amor está en todo; está en la unidad individual, está en el conjunto grupal. Y las dos cosas están bien.

Sucede que a veces se encuentran dos o tres maestros de luz, encarnados en el plano físico y pueden colaborar en una acción directa contra todo lo negativo, contra todo lo reactivo. Pero a veces, como en el plano físico hay distintas vivencias, hay distintas secuencias, sería muy egocentrista de parte del que tiene que actuar esperar para tomar la decisión la aprobación del otro, porque aparte sería dependiente. Y ningún maestro de luz es dependiente. Solamente somos dependientes del Creador. Lo contrario sería ofendernos a nosotros mismos, si es que tuviéramos ego por integrar, que no lo tenemos. Pero es una manera de que los consultantes lo entiendan.

Somos seres que tratamos de alzar la luz, pero no tenemos un contrato en la luz. Nuestro contrato, y voy a utilizar otra frase del plano físico, es la acción diaria, ese es nuestro contrato. No hay un contrato que tenga vigencia eterna. El único ser que tiene contrato de vigencia eterna en la luz es El Absoluto. Todos los demás por más elevados que creamos, que creamos que estamos, cada día tenemos que rendir examen. Cada día, cada instante tenemos que rendir examen, y ¿cuántas veces nos equivocamos?

Vosotros oiréis espantados ¿cómo, Johnakan-ur-el dice eso? Por supuesto que sí. Lo contrario sería pedantería. Todos los espíritus somos falibles, por eso siempre que dudamos consultamos con el Padre; si está bien lo que hemos hecho. Esa es la verdadera humildad: reconocer nuestros límites. Ese es el verdadero camino: entender que solos no podemos, pero entender también que a veces, sí necesitamos la soledad para poder obrar cuando tenemos que tomar una decisión de inmediato. Creo que he sido lo suficientemente claro en este sentido. Las dos cosas son valiosas. Trabajar mancomunados tomados de la mano (vuelvo a usar una frase del plano físico) y trabajar individualmente, donde seguramente en determinado momento, en determinadas circunstancias rendiremos más, seremos más útiles y en ese momento el equipo será un estorbo, porque necesitamos tomar una determinación ya, y no tenemos tiempo para hacer una consulta, por eso he puesto el ejemplo del bañero en la playa, solitario, donde la otra persona se está ahogando.

Voy a hacer un pequeño canto para terminar esta sesión, que es un canto que fue dictado por una entidad maestra, que es la musa de la música, y dice así:

El Padre eterno

que nos ha dado la vida,

necesita de nosotros

para propagar el amor.

A su vez nosotros

necesitamos del Padre,

y si necesitar... es ego,

en este caso es

¡¡¡AMOR!!! 

 

 
 
 
 
 

     
         
         
       
       
       

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